martes, 13 de abril de 2010

Cuando Sea de Mañana

He deseado en las alboradas no despertar
y al despertar he querido quedarme ciego
para tener tu efigie todo al día junto a mí
aunque sea en pedacitos de fantasía.

No he querido abrir mis ojos por miedo a perderte
por miedo a que te suprimas de mi mente
pero he aprendido a tenerte todo el día junto a mí
no dejando de fantasear lo que existiremos algún mañana.

En lo más recóndito de mí, estas tú
como veneno que me mata de a poquitos,
como el pan que está tan lejos del pobre.
Mi linda azucena, dime por favor ¿cuanto?
cuanto me amas…

Cierro los ojos y te encuentro
te encuentro tan cerca de mí, pero tan lejos,
tan distante como el sol para ser conquistado.
Tan alejado que te puedo tocar
solo con el espejismo tuyo.

Oasis de amor para algunos
realidad perenne para el mío
como quisiera quedarme ciego
para tenerte cada momento junto a mí
mi amada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario